Un equipo especializado en transformar terrazas expuestas a climas extremos en refugios funcionales y estéticamente coherentes.
El proyecto nació en 2019 después de observar un patrón recurrente: terrazas magníficamente construidas que quedaban abandonadas durante meses debido al calor extremo. Propietarios frustrados que invertían en espacios exteriores sin considerar las particularidades del clima local.
Decidimos especializarnos exclusivamente en zonas de calor intenso. No en cualquier terraza, sino en aquellas que enfrentan temperaturas superiores a 35 grados durante más de seis meses al año.
Antes de proponer cualquier intervención, realizamos un análisis térmico del espacio. Medimos temperatura superficial en diferentes horarios, mapeamos zonas de sombra según la trayectoria solar y evaluamos flujo de viento natural.
Cada proyecto incluye un informe donde documentamos estas variables. No diseñamos basándonos en intuición estética, sino en datos medibles que determinan qué materiales y estructuras funcionarán mejor en ese espacio específico.
Después de completar cada instalación, regresamos para medir la temperatura ambiental del espacio en las mismas condiciones previas a la intervención. La diferencia promedio que logramos es de 4 a 7 grados Celsius, dependiendo del tipo de solución implementada.
No ofrecemos garantías estéticas subjetivas. Ofrecemos reducción de temperatura medible y documentada.